Algunas características del tratamiento de adolescentes con consumo de sustancias

Adolescencia

¿Cuáles son los motivos de consulta del adolescente con consumo de sustancias y de sus padres?

Cuando hablamos de psicoterapia con adolescentes en general, hablamos de pacientes que probablemente aún viven con sus padres o cuidadores; la mayoría de las veces son traídos por ellos; otras veces son derivados por el establecimiento donde estudian, o por otros colegas. Por lo tanto, cuando atendemos adolescentes tenemos que tener siempre presente su entorno;
Los adolescentes que consultan traen consigo variados motivos de consulta, los que muchas veces son distintos de los que expresan sus padres o cuidadores. En general, los jóvenes no priorizan o problematizan el consumo de sustancias, más bien lo consideran como algo que pueden usar a su antojo y dejar cuando quieran. Muchas veces consultan, porque vienen a denunciar algún problema familiar, diciendo que es la familia, o los padres los que necesitan ser tratados, y que ellos serían capaces de resolver sus dificultades por sí mismos; su molestia consiste en que ya no pueden amoldarse a formas de funcionamiento anteriores. Más concretamente, los jóvenes se quejan de que sus padres están poco disponibles para cuando los necesitan; dicen no sentirse entendidos ni reconocidos por ellos.

Otras veces, traen como motivo de consulta las dificultades consigo mismos; dicen no entender lo que les pasa o por qué reaccionan como lo hacen, por ejemplo frente a sus pares. Sienten que no pueden evitar repetir ciertas conductas, por más que traten. Otros se quejan de que no se sienten parte de ningún grupo.

Por su parte, sucede a menudo que cuando los padres saben que sus hijos tienen consumo de sustancias lo señalan como el principal motivo de consulta. Los padres de adolescentes con consumo suelen llegar angustiados, confundidos y pesimistas. Probablemente esta no sea la primera medida que han tomado una vez que han descubierto que su hijo consume alguna droga, y al fracasar en sus intentos se dan cuenta de que no pueden resolver el problema por su cuenta y de que necesitan de ayuda externa.

Otras veces sucede que los padres traen al adolescente por otros motivos, como por ejemplo, el rendimiento académico, y desconocen que éste consume drogas.

Los padres suelen expresar que sienten que sus hijos ya no son los niños cercanos y predecibles de antes. Es como si, al crecer y desplegar nuevos rasgos, se hubieran vuelto desconocidos. Frecuentemente, dicen no saber cómo controlar a sus hijos, y que ya no es posible ponerles límite. Al parecer, algo se desconectó entre ellos, la forma antigua de funcionar ya no sirve, lo cual hace que ambos, padres e hijos, se sientan distantes.

Para los padres la adolescencia representa un desafío enorme. Las funciones parentales en la adolescencia deben ser ejercidas en otra modalidad que en la infancia, y es en este cambio de modalidad donde muchas veces ellos pierden el rumbo. El exceso de presencia o la ausencia parental, así como la calidad de la función parental es de vital importancia para el adolescente. La demanda adolescente exige una acción específica de los padres (Freud, proyecto para una psicología científica, 1895).Nuestra labor es mediar este encuentro entre padres e hijos, aclarando cual es la motivación y la perspectiva de cada uno de los miembros de la familia y definiendo el problema a tratar.

Los padres suelen temer las consecuencias que la adicción pudiera tener para la vida de ellos y sus hijos. El consumo de drogas actúa como una luz roja de que algo resultó mal, algo hicieron ellos mal, si se atribuyen responsabilidad, o en algo fallaron los jóvenes frente a sus expectativas, si no se la atribuyen. Otra posible explicación que le dan a estas conductas es que los tiempos son muy complejos y que el adolescente es víctima de la influencia del medio en que se mueve.

Pensamos que todos los motivos anteriores son importantes, y que deben ser atendidos con igual énfasis, buscando escuchar al paciente y a la familia. Muchos jóvenes y adultos piensan que todos consumen drogas, sin excepción, y que no habría como oponerse a esta tendencia. En este caso,consideramos que es importante que los padres y los adolescentes estén informados sobre el consumo real de drogas y de sus consecuencias y que las puedan relacionar con las dificultades a las que se están enfrentando.

¿Qué tipo de vínculo se establece entre el adolescente y su terapeuta?

Para que los adolescentes nos permitan entrar en su mundo tenemos por delante la tarea de crear un vínculo que les permita confiar y reconocer su necesidad de ayuda. Gran parte del trabajo es poder crear un espacio para pensar sobre sus deseos antes de llevarlos a la realidad. Muchos manifiestan, por ejemplo, el deseo de irse de la casa o del país y ponerse a trabajar lo antes posible para ser independientes.

Algo que nos parece crucial en la intervención con adolescentes es saber aguardar el momento psíquico preciso para intervenir estableciendo medidas, poniendo límites, preparando estrategias familiares y personales para el cambio. Antes de esto, es necesario ayudar a cada uno de los consultantes a identificar el conflicto y a expresar sus sentimientos al respecto.

Dentro de las múltiples tareas que contempla un trabajo con adolescentes está el poder ofrecerles un estilo de relación con el terapeuta que sea sentida como confiable y predecible. Confiable, porque se busca privilegiar la confidencialidad, pero también el cuidado del paciente, y predecible, porque se darán a conocer siempre las modalidades, las posibilidades y limitaciones del trabajo clínico.

Penamos que tratar como terapeuta con un paciente adolescente requiere de características especiales. Implica mirar al paciente desde varias ópticas simultáneamente. Para seguirle el paso al adolescente se requiere espontaneidad, pero adecuadamente usada, de manera que el joven sienta que puede encontrarse con el terapeuta.

 

 

 

 

Equipo Programa de adolescencia

Este equipo se encuentra orientado a dar una respuesta a conflictivas que ocurren en adolescentes y sus familias.

La etapa de la adolescencia nos parece un terreno sumamente fértil y propicio para trabajar en establecer relaciones familiares más saludables. El adolescente está en una etapa de crecimiento y aprendizaje en la que es capaz de absorber y beneficiarse más que nunca de todo lo que el medio pueda ofrecerle.

Para este fin, evaluamos en forma integral cada caso. En este programa, proponemos soluciones que se ajustan a cada situación particular. Por lo tanto, la ayuda ofrecida puede revestir la forma de asesoría a los padres, intervenciones psicoterapéuticas con el joven, terapia familiar, farmacoterapia y/o arteterapia.

 Programa de Adolescencia

Qué hacemos

Realizamos evaluación, diagnóstico y tratamiento de:

Trastornos por uso de sustancias (abuso o adicción a alcohol o drogas)

Adicciones conductuales (a internet, a juegos, entre otras)

Dificultades académicas (escolares, universitarias)

Cuadros depresivos

Cuadros ansiosos (fobias, crisis de pánico)

Trastornos de la conducta (agresividad, impulsividad, desregulación emocional, pasividad, promiscuidad)

Trastornos alimentarios (bulimia, anorexia, obesidad)

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