Frida, estudiante de doctorado.

Este tratamiento en el cual estoy es un proceso, y como todo proceso tiene etapas, etapas que tienen un orden lógico y que en mi caso han ido de la mano con lo que me ha tocado vivir durante este año.  Siento que al final de cada etapa mas que un plazo a cumplir o un tiempo que terminar he tenido la oportunidad de superar miedos y limitaciones que me impedían avanzar.

Dentro de este viaje me encuentro terminando una etapa difícil, que requiere de mucha empatía, humildad y honestidad, ya que se deben aceptar las fallas propias a través de los ojos de quienes mas amamos. Esas fallas fueron las que causaron daños, y me siento afortunada de poder decir que en mi caso no han sido irreparables.  Pero luego de que cada daño suceda se debe eliminar el agente dañino y posteriormente prepararse para enmendar.

Para reparar necesitaba encontrar los daños que había causado con mi adicción y para eso pedí ayuda a quienes mas cerca tenía, a quienes asumía yo que era a quien les había hecho mas daño, y durante este camino descubrí algo que debe ocurrirle a mas de uno… Me di cuenta de que los daños se extendían mas allá de lo que yo imaginaba.

El inicio de mis reparaciones empezó incluso antes de lo que empecé esta etapa. La primera gran reparación que vengo haciendo desde el inicio es la reparación conmigo. Creo que ese para todos es el daño mas grande que podemos infringir.

Incluso antes de iniciar esta etapa reconocí que mi primer acto de reparación había sido el terminar la relación dañada e insana en la que permanecía casi por costumbre. Doy cuenta que también reparé algo que es primordial para mi, mi carrera y mis estudios. Termino esta etapa concomitante al término de otro año mas de mi doctorado  y lo termino bien, contenta y sobretodo orgullosa, porque por primera vez en mucho tiempo puedo honestamente admitir que me dediqué a hacerlo lo mejor que podía y dio sus frutos.

Dentro de mis reparaciones incluí a mis padres y a mis hermanas, quienes habían demostrado preocupación por mi antes de entrar a rehabilitación y quienes posteriormente me han dado su apoyo infinito durante mi recuperación.

Ellos me ayudaron a dilucidar aquellos daños que me hice y que provoqué en los demás. En ese proceso me di cuenta de que no sólo era mi núcleo familiar el que sufrió con mi adicción si no que también amistades que me confesaron mas de una vez habían intentado comunicarse con mis hermanas o madre para hablar de mi estado.

Hay cosas que esperaba encontrar más frecuentemente y otras que ni siquiera tenía conciencia. Como ejemplo de lo primero, pensé que todos mencionarían el daño en mi salud, pero sólo encontré que mi padre lo mencionaba mientras que nunca esperé que mi hermana Cecilia dijera “no permitirte ser una persona sensible es el daño mas grande que yo te he visto autoinflingir”.

Hubo otros temas que salieron a la luz y que aunque sabía existían no sabía el importante rol que jugaban en mi vida. Uno de esos temas es el alejamiento de mi familia y especialmente mis hermanas. Elisa mencionaba “yo  dejé de sentir que te conocía y que tú me conocías a mi”, lo cual me partió el corazón porque nunca imaginé que podía pasar eso con alguna de mis hermanas ya que siempre las sentí tan cerca.  Me heló escuchar una de las respuestas de Angélica, quien me dice que nuestra relación empeoró no sólo porque yo me había alejado, si no que también porque ella no soportaba verme como estaba.  Y en lo que ambas coinciden es que las veces que nos veíamos las conversaciones eran superficiales y banales, y es verdad. Para mi todo lo que me hacía salir de mi casa y de ese trance de los fármacos era un trámite. Sólo salía si tenía que hacerlo y cuando lo hacía quería terminarlo lo antes posible, e involucrarme lo menos posible por eso sólo hablaba estupideces. Mi vida antes de esto era un simple trámite.

Mi madre admitió que me tenía miedo, que sentía si lograba hacer alguna referencia a mi adicción que yo me iba a cerrar y la iba a sacar de mi vida, no puedo describir el dolor que me causó el darme cuenta de lo que le había causado a una persona que amo con todo mi corazón. Y hasta cierto punto no estaba tan equivocada, yo era una persona muy extrovertida con mis acciones pero introvertida con mis sentimientos, si me tocaban una fibra sensible acudía rápidamente a la distracción, a la negación o a alejarme. Después de todo este trabajo mi mamá sabe que no hay tema tabú, y yo he aprendido a no temer de contar las cosas, a que parte de demostrar cariño es ser abierta con lo que me pasa internamente. 

Mi papá se refirió a situaciones particulares, ya que el no me veía en el día a día. Me comentó del dolor, pena y rabia que había pasado en ciertos momentos, como una vez que me intoxiqué (mezcla de algo viral con muchas pastillas) y tenía mi voz de drogada y el estaba tan lejos, sintiéndose tan impotente ante todo lo que pasaba. En ese momento tomó algo de conciencia de que yo no estaba bien, pero como el no compartía  conmigo el día a día no sabía el porqué. Admitió su rabia al enterarse del problema, sentía que a pesar de todo lo que me habían dado yo había caído en esta adicción, que yo era la responsable de su dolor. Pero una vez que le leí mi informe de “Orígenes” y cuando vino al centro que pudo dimensionar todo lo que me había pasado y me dejó de ver como la culpable o la víctima, si no que me vio como su hija, la misma que amaba y protegía, que había cambiado, crecido y era ahora una persona nueva y feliz. Y mas que perdonarnos nos reconocimos, nos aceptamos, nos contemplamos como dos personas con sus causas y consecuencias.

Este proceso de reparaciones sé que tuvo un impacto gigante en mi familia y en mi. Lo más hermoso que cosechamos todos fue la honestidad. Aprendimos como hacer nuestras relaciones mas honestas, a no hablar por cumplir, a no consentir por agradar y a no mentir u ocultar para tranquilizar. Aprendimos a hablarnos con la verdad, con el corazón, a apoyarnos y a no quedarse tranquilo con un “estoy bien”.

Por eso elegí llamar a esta etapa Reconstrucción. Porque reconstruir es tomar algo que ya está hecho y edificar sobre el mismo, y así lo he hecho yo, tomé mi antiguo ser y construí una nueva persona, que a mi parecer es mucho mas sana y feliz que la Frida de antes.