La soledad duele

La soledad

La soledad duele

En el camino de la rehabilitación no se busca dejar una sustancia, sino cambiar un estilo de vida. Por ende, en este nuevo diseño de vida hay que evaluar quién sigue con nosotros en este camino. Es común escuchar la queja de que no tendrán con quién relacionarse porque TODO EL MUNDO CONSUME. Error, no todo el mundo consume, y para ello conviene analizar seria y honestamente al entorno de acuerdo a la simple diferenciación que les propongo a continuación:

Las personas que son un soporte, son fácilmente identificables porque saben escuchar y te sentirás cómodo a su lado

Las personas de las que hay que alejarse sin ninguna duda ¿merece aclaración?

Un tercer grupo que se encuentra justo a medio camino  entre los dos anteriores, es el más complejo de distinguir y donde más atención hay que poner. Aquí tenemos a las personas con las cuales nos podemos tomar un café por la mañana pero no en el atardecer, quienes pueden ser invitados a nuestra casa pero idealmente no ir nosotros a la suya, quienes quieren algo bueno para nosotros pero que no es necesariamente lo mismo que ellos quieren para sus vidas. Donde hay un vínculo significativo que no queremos romper, pero al mismo tiempo una noción clara sobre como este mismo lazo termina en consumo de alcohol o drogas en pocos minutos.

La soledad no es una opción para salir adelante, por ende, dediquémosle un par de minutos a esta reflexión. Preguntarse ¿Quién me contiene mejor? o ¿Quién me dará problemas? es necesario para clarificar a quienes tenemos en nuestro entorno y así no esperar a que sea un tercero quien dictamine algo tan íntimo, sino que sea desde la más profunda convicción quién estará acompañando en la nueva ruta.

Ps. Claudia Chomalí G.