Psicólogos

Despertar conexiones dormidas permite replantearse la vida

Nuestra concepción de las adicciones

Existe un amplio espectro de comportamientos adictivos, desde los más a los menos dañinos. Las personas pueden hacerse adictas a una sustancia, como también a una conducta particular (juego, internet, sexo, compras).

Las conductas adictivas tienen dos rasgos esenciales: la pérdida de control y el progresivo desvinculamiento de la persona consigo misma y los demás.

Lo opuesto a la adicción es la libertad. No la “libertad de consumir”, sino la libertad de vivir sin depender de un objeto adictivo. Por otro lado, lo opuesto a la adicción son los vínculos. Pero los buenos vínculos, aquellos que implican un encuentro con uno mismo y los demás, al servicio del desarrollo y la creatividad. Conexiones que despiertan.

Nuestra concepción del tratamiento

Generalmente, los tratamientos de adicciones se basan en modelos represivos. Hemos buscado formas creativas de llevar los procesos, según lo que las personas realmente necesitan.

El tratamiento debiera estar enfocado a reconducir la propia conducta, pero además a fortalecer la reconexión con el cuerpo, la salud, los proyectos personales y las personas más cercanas.

De este modo, para lograr una rehabilitación, se necesita utilizar múltiples recursos (psicoterapia, medicamentos, trabajo con redes de apoyo, meditación, arteterapia, yoga).

Cinco ejes del tratamiento en Nevería

  • El proceso de aprendizaje que permite sostener una abstinencia de largo plazo, a través de la adquisición de herramientas de prevención de recaídas.
  • El tratamiento adecuado de otros problemas de salud mental (como depresión, trastornos de angustia u otros) que pudieran estar asociados al trastorno adictivo.
  • El desarrollo de un estilo de vida equilibrado (calidad de vida), que consideramos el mejor modo de prevenir recaídas en el largo plazo.
  • Una psicoterapia, que permita tratar aquellos problemas que afectan a la persona en relación con su presente o pasado, como duelos, traumas o heridas emocionales.
  • Una terapia de redes, que permita articular una buena y saludable relación del paciente con su entorno familiar y social más cercano.