Elisa, artista.

Desde que comencé con la terapia de rehabilitación a mi adicción al juego, me fui dando cuenta como ésta, poco a poco, me permitió ir reparando mis sentimientos de ira, de inseguridad, de dolor y de abandono, que he experimentado a lo largo de mi vida, (niñez, adolescencia, juventud y en la adultez).

También me ha ayudado:

  • A no estar constantemente criticando a otros, mostrando mi resentimiento y sintiéndome víctima.
  • A entender que soy responsable de lo que acontece en mi vida.
  • A cambiar la manera de enfrentar los sucesos de la vida y como relacionarme con ellos.
  • A tener que buscar nuevos recursos acorde con mi edad y no utilizar los recursos de mi niñez.

El juego lo utilicé inconscientemente para llenar un vacío, la desesperanza, la falta de sentido de la vida, que ahora me doy cuenta que era como un pozo interior muy profundo que requería ser satisfecho.

Siento que la terapia fue una solución a la relación que tenía conmigo misma; al rencor contra otros por mis deseos no cumplidos; y a la incapacidad de quererme por mi falta de autoestima y para afrontar mis propias insuficiencias sin temor.

Me di cuenta que para romper con la adicción se requiere de mucha fuerza y valor personal,  para entender y tomar conciencia que es una enfermedad que permanecerá por siempre conmigo.  Esto exige pedir ayuda, abrirse, confiar sin condiciones, para poder adquirir seguridad en ti misma y comenzar amarte.

Durante la terapia familiar me di cuenta el daño que les había causado a mi familia, a mí misma, así como mi patrimonio. Gracias a ella he aprendido a mejorar mis relaciones, con mis hijos, mis nueras, mi marido, mi hermana y conmigo misma. Todo ello por tener mayor capacidad de aceptación y tolerancia. Fui aprendiendo a dejar mi comportamiento controlador y compulsivo de lado.

También durante la terapia experimenté un momento de rabia que me hizo pensar en el casino, pero reflexioné al respecto y me contuve; esa tarde tenia terapia control de recaída y al llegar conté lo que me había sucedido, lo que me hizo bien. Sentí que estaba en un lugar seguro y que me ayudaría a no volver a recaer.

A las personas que sentí haber afectado les mandé una nota pidiéndole que me dijeran de qué manera las había afectado con mi adicción al juego y como me ven en la actualidad. Ellos son mi familia y un amigo. Todos ellos tuvieron distintas apreciaciones, pero todos coincidieron en la transformación que se producía en mi cuando entraba al casino y mientras jugaba y lo difícil que era para ellos sacarme de ahí.  También coinciden en el daño que le hice a mi patrimonio y en el daño enorme que me estaba haciendo a mí misma, aunque también coincidieron que nunca les faltó nada y que las cosas de la casa funcionaban.

En terapia de familia hable con ellos y sentí el cariño enorme que sienten por mí y a su disposición a ayudarme. Ha sido muy importante poder escucharlos y poder verme a través de sus ojos, ya que eso me ayuda y me incentiva a mejorar y ser una mejor persona. Todos ellos han coincidido que se ha producido un cambio en mí; que tengo mayor disposición a escuchar y a aceptar las cosas.

2016-09-27T22:13:12+00:00
Desde que comencé con la terapia de rehabilitación a mi adicción al juego, me fui dando cuenta como ésta, poco a poco, me permitió ir reparando mis sentimientos de ira, de inseguridad, de dolor y de abandono, que he experimentado a lo largo de mi vida, (niñez, adolescencia, juventud y en la adultez).