Trastornos alimentarios

Transtorno Alimentario

Actualmente la sociedad contemporánea impone a los adolescentes una determinada estética corporal que les genera una preocupación excesiva por su cuerpo. Esto deriva en conductas de riesgo que pueden acabar en el desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria. Los trastornos alimentarios son alteraciones de las conductas de alimentación , que consisten en grandes esfuerzos realizados para controlar el peso y la silueta. Los tipos más comunes de trastorno de alimentación son la anorexia nerviosa y bulimia nerviosa.

La principal característica de la anorexia nerviosa es el rechazo a mantener el peso corporal mínimo normal, con un gran temor a ganar peso;  y en una distorción de la imagen corporal, es decir, una alteración de la percepción de la forma o tamaño del cuerpo (American Psychiatric Association APA, 2002). La anorexia nerviosa se define por el deseo irrefrenable de alcanzar la delgadez a toda costa (Behar, 2004), más que en una pérdida real de de peso corporal. Hay una marcada preocupación por la comida.

La bulimia nerviosa, en cambio, se caracteriza por episodios cíclicos y recurrentes de voracidad (atracones) seguidos por conductas compensatorias inadecuadas como el vómito autoinducido, el abuso de laxantes y diuréticos, el ayuno drástico y/o el ejercicios excesivos (American Psychiatric Association [APA], 2002). Hay conciencia de que el patrón alimentario no es normal, lo que genera mucha angustia y culpa, en el adolescente. Al igual que en la anorexia, está presente el temor a engordar y la preocupación por la imagen corporal, lo que produce gran ansiedad.